
Celia Fernández | 20 Enero 2026
Hoy te traigo una mascarilla facial sólida que une la pureza mineral de las arcillas con la practicidad de un formato compacto, limpio y fácil de usar. Este formato no solo es cómodo y sostenible: es una experiencia sensorial completa. La combinación de arcilla blanca y arcilla roja absorbe impurezas, revitaliza la piel y mejora la luminosidad, mientras que los aceites vegetales aportan elasticidad y evitan la tirantez típica de las mascarillas tradicionales. El resultado es una piel más uniforme, fresca y calmada, con una aplicación precisa y un acabado profesional.
Arcilla blanca (40%)
Arcilla extremadamente suave, ideal para pieles sensibles. Absorbe impurezas sin irritar, aporta cuerpo a la fórmula y ayuda a compactar el bloque.
Arcilla roja (25%)
Rica en óxidos minerales. Estimula la microcirculación, ilumina la piel apagada y aporta un tono cálido y natural al producto final.
Almidón de arroz (25%)
Absorbente suave que mejora la textura, aporta un tacto aterciopelado y reduce la sensación de grasa.
Sustituciones posibles: almidón de maíz, almidón de tapioca o arrurruz. Todos aportan sedosidad y ayudan a cohesionar la mezcla.
Se pulveriza sobre la mezcla seca hasta obtener una textura moldeable.
Proporción recomendada: Agua destilada: 50 g, Leucidal: 1,5 g
Combina la arcilla blanca, la arcilla roja y el almidón de arroz. Mezcla bien hasta obtener un polvo homogéneo y sin grumos.
Incorpora los aceites vegetales y el aceite esencial. Mezcla con espátula hasta que el polvo empiece a humedecerse ligeramente.
Prepara en un frasco pulverizador el agua destilada con Leucidal. Rocía la mezcla poco a poco mientras remueves hasta obtener una textura tipo “arena húmeda” que se compacte al presionarla sin desmoronarse. Luego compacta en un molde. Asegúrate de compactar bien para evitar grietas.
Deja reposar entre 24 y 48 horas para que el bloque pierda humedad y adquiera dureza.
-Si se desmorona: añade un poco más de agua pulverizada o aumenta ligeramente el aceite.
-Si queda demasiado blando: reduce la cantidad de agua o añade un poco más de almidón.
-Si no desliza bien: aumenta el aceite vegetal.
-Si quieres un acabado más compacto: presiona con más fuerza dentro del molde o usa un molde rígido.
-Humedece ligeramente el rostro o la superficie del stick.
-Frota suavemente la mascarilla sólida sobre la piel hasta dejar una capa fina.
-Deja actuar entre 5 y 10 minutos.
-Retira con agua tibia.
-Úsala 1–2 veces por semana.
Mascarilla purificante detox (arcilla verde)
Muy absorbente, seborreguladora y detox. Ideal para piel grasa, mixta o con tendencia a puntos negros.
Mascarilla iluminadora revitalizante (arcilla amarilla)
Purificante como la verde, pero menos astringente. Activa la microcirculación y aporta un efecto “glow” inmediato. Ideal para piel apagada, cansada o con tono irregular.
Mascarilla detox profunda (bentonita)
Máxima capacidad de absorción. Ideal para piel con poros obstruidos, puntos negros o exceso de grasa. Opcional: Carbón activado para potenciar el efecto detox.