
Celia Fernández | 20 Diciembre 2025
La piel sensible merece un cuidado especial: texturas ligeras, ingredientes calmantes y fórmulas que respeten su equilibrio natural. Esta crema hidratante ligera está pensada para quienes sufren irritaciones, rojeces o tendencias a alergias. Con una base de aloe vera e hidrolato de rosas, enriquecida con aceite macerado, aporta hidratación, calma y protección sin dejar sensación grasa.
Ideal para uso diario tanto de día como de noche.
Va a ser la base acuosa que vamos a calentar, por que después añadiremos otros ingredientes especiales que no queremos que se estropeen sus propiedades. La glicerina vegetal nos va a dar ese poder humectante o de hidratación.
Es emoliente, reparadora, protectora y refuerza la barrera cutánea sin engrasar. Es de un tono amarillo ya que es manteca no refinada, pero tienes las mismas propiedades.
Antiinflamatorio, cicatrizante y nutritivo. Protege la piel sensible y calma irritaciones.
Hidratante, calmante, regenerador. Refresca y calma la piel además de hidratarla.
Acción tónica, antiinflamatoria y suavizante. Equilibra el pH, aporta frescor y calma rojeces.
Tiene propiedades calmantes y antiinflamatorias.Los betaglucuanos de la avena también fortalecen la barrera de la piel. También es antioxidante, suavizante y limpia y equilibra la piel. Puedes aumentar su concentración hasta un 8-10%, pero recuerda restarlo a la fase acuosa.
Conservante natural y antioxidante. Protege los aceites de la oxidación, previene el envejecimiento cutáneo y mejora la textura de la piel.
Antimicrobiano natural que garantiza la sefuridad y duración del producto. Yo siempre uso leucidal, ya que es un conservante que actúa en un amplio rango de pH y es muy natural.
Añadimos el agua y la glicerina vegetal en un recipiente y mezclamos. En otro recipiente añadimos el emulsionante, la manteca y el aceite.
Con estos dos recipientes vamos a hacer un baño maría hasta que se fundan y mezclen todos los ingredientes. Luego verteremos la fase acuosa sobre la oleosa mientras batimos con ayuda de una batidora. Una vez formada la emulsión, dejamos enfriar.
Ahora añadimos los demás ingredientes en frío. El aloe vera, el hidrolato de rosas, el extracto de avena y la vitamina E. Luego medimos el pH, que debe estar entre 4,5-5,5. Y añadimos el conservante hidrosoluble.
Ya estaría lista nuestra crema para piel sensible, envasa en un recipiente desinfectado y, ¡a disfrutar!
2 respuestas
Hola!! soy nueva por aqui y me intereso, ya que, he estado experimentando conmigo, y bueno, he tenido vaaaarios intentos, unos fallidos al instante y otros fallidos a las 2 semanas de uso :(. No logro dar con la receta perfecta para mi piel ultra seca y muy reactiva. hoy hice una crema para mi piel la cual incluye infusion de manzanilla en la fase acuosa y en la fase oleosa aceite de almendra dulce y manteca de cacao, con el emulsionante olivem 1000. Quedo muy aguachenta pero no me irrito al instante ni nada. Podemos aumentar el emulsionante para que quede mas textura de crema?
Espero me puedas ayudar y ame tu web asi que la tengo como recursos. Abrazos!
¡Hola Stefanie! Para mejorar la textura de la crema es importante las proporciones de fase acuosa y oleosa, puedes disminuir la cantidad de infusion y aumentar la de manteca, también puedes subirle un poco la cantidad de emulsionante. Y recuerda agregar conservante hidrosoluble. Espero haberte ayudado, ¡un abrazo!